El tiempo también diseña
Cuando hablamos de una interfaz solemos describir lo que ocupa espacio: grillas, tipografía, color, botones. Pero una parte enorme de la experiencia ocurre en el tiempo.
Una transición decide qué miramos primero. Una pausa crea expectativa. Una repetición enseña una regla sin explicarla.
El movimiento más útil no decora una decisión: la vuelve legible.
Tres preguntas prácticas
Antes de animar, intento responder tres cosas: qué cambió, qué debería conservar continuidad y dónde necesita descansar la atención.
Si esas respuestas no aparecen, probablemente la animación todavía no tenga una función clara.